Palma de Mallorca
Palma fue fundada como campamento romano sobre los restos de un asentamiento talayótico. La ciudad fue sometida a varias incursiones vándalas durante la caída del Imperio Romano de Occidente, luego reconquistada por el Imperio Bizantino, luego colonizada por los Moros (quienes la llamaron Medina Mayurqa) y, en el siglo XIII, por Jaime I de Aragón.
Inca
Comenzamos el recorrido con una visita a una famosa tienda de cuero en Inca.
Torrent de Pareis
Serpenteando por la estrecha carretera de Lluc llegamos a la playa de Sa Calobra y la desembocadura del Torrent de Pareis, que configuran este imponente capricho de la naturaleza. Estamos en una peculiar playa rodeada de grandes montañas escarpadas y, al fondo, el azul turquesa del mar, un escenario que conquista a visitantes y lugareños. El Torrente de Pareis, principal protagonista de esta creación de la naturaleza, es hábitat de diferentes especies de animales y vegetación autóctona que le otorgan un valor medioambiental incalculable.
Sa Calobra
En Sa Calobra, nos embarcaremos en un crucero hasta el Puerto de Sóller, navegando por la costa norte de la isla y observando la cornisa marítima de la Sierra de Tramuntana (catalogada como Patrimonio de la Humanidad) que ofrece unas vistas espectaculares de la naturaleza en estado. puro.
Puerto de Soller
El puerto de Sóller es un enclave histórico codiciado en la antigüedad por corsarios y piratas debido a la ubicación de Mallorca en el mar Mediterráneo.
El Valle de Sóller nos ofrece aromas mixtos de azahar y cítricos, paisajes idílicos y una rica historia marítima que podremos descubrir en este viaje en tren. Desde el propio puerto cogeremos el emblemático tranvía de madera hasta la localidad de Sóller donde nos acogen sus bulliciosas calles y famosos edificios modernistas como su Iglesia de San Bartolomé o el antiguo Banco de Sóller. Sóller, conocida como la cuna del modernismo, tiene una dilatada historia entre sus calles y edificios. Las antiguas casas señoriales y palacios de estilo colonial nos cuentan cómo en los siglos XIX y XX los comerciantes mallorquines hicieron fortuna con el comercio de la naranja en Francia y cómo el rey Alfonso XIII proclamó la villa de Sóller como ciudad y centro comercial y cultural de la zona. .
Desde el centro, iniciaremos la ruta de regreso con el tren clásico de Sóller a Palma. Sus carros de madera, mimados con mimo, nos trasladan con su suave traqueteo a 1912 cuando fue inaugurado. El tren se caracteriza por ser un ferrocarril de vía estrecha, poco común en la actualidad y por presentar un material rodante antiguo muy variado, de carácter detallado y mantenimiento artesanal.
Palma de Mallorca
Fin de la Excursión y nuestros servicios con el traslado a su hotel o punto de encuentro.