Plaza de Zocodover
La Plaza de Zocodover fue el centro neurálgico de la ciudad durante la mayor parte de su historia, actuando como su plaza principal.
Una parte de ella fue diseñada por Juan de Herrera en tiempos del reinado de Felipe II.
Aquí se celebra desde hace siglos semanalmente el mercado más importante de la ciudad. Cuando la ciudad de Toledo era hispanomusulmana se vendían caballos, burros, potros, yeguas, mulas y otras bestias. Actualmente podemos visitarlo los martes en las inmediaciones del Paseo de Merchán o de la Vega.
Church of Saint Tomé
La Iglesia de Santo Tomé debió ser fundada tras la Reconquista cristiana de la ciudad por Alfonso VI en 1085, ya que las primeras noticias que tenemos de su existencia son de 1142. Desde el primer edificio mudéjar se observa que se han conservado el gran arco multifolar superpuesto al arco mayor que separa la nave principal del presbiterio junto con los robustos contrafuertes de esta parte de la nave y un pequeño arco de trébol sobre un friso de ladrillo dispuesto en estilo mudéjar que sobrevive en la parte alta en lo que fue el santuario semicircular de la Iglesia original de nave única.
Aquí podremos observa la gran obra del Greco, El Entierro del Señor de Orgaz
Catedral de Toledo
La Catedral Primada de Santa María de Toledo es en la actualidad de la Arquidiócesis Metropolitana de Toledo.
La Iglesia Catedral tiene un valor y un significado teológico como referente para la vida pastoral de toda la diócesis, para los sacerdotes y para los fieles laicos. Además, las catedrales han sido lugar de forja de nuestra cultura occidental y europea; en ellas estuvo el embrión de las actuales universidades, anticiparon labores asistenciales y fueron talleres de arte. Hoy las catedrales son testigos de esa cultura y mensaje de transcendencia y de valores para las personas de hoy.
La construcción es de estilo gótico con una clara influencia francesa. Mide 120 m de largo por 60 m de ancho. Está compuesta por 5 naves, sostenida por 88 columnas y 72 bóvedas. Las naves laterales se prolongan por detrás de la Capilla Mayor rodeando el presbiterio y creando una girola con un doble pasillo semicircular. Su primer arquitecto es el maestro Martín, de origen francés, a quien se deben las trazas de la planta y los comienzos de la obra en la cabecera del templo.
Hasta el siglo XIV no se pudieron cerrar las naves laterales, y es en este mismo siglo cuando se construye, en época del Arzobispo D. Pedro Tenorio y en el costado norte, el claustro bajo con sus dependencias, siendo la más notable la Capilla de San Blas que le servirá de enterramiento.
En el siglo XV, se levanta la capilla de San Pedro junto a la entrada del claustro, y posteriormente se construye, en la cabecera, la Capilla de Santiago, panteón familiar de la familia Luna. Al finalizar este siglo, en 1493, siendo Arzobispo don Pedro González de Mendoza, consejero del Isabel la Católica, se cierra la última bóveda dándose por concluida esta magna construcción.
En el siglo XVI se construye el retablo, parte alta del coro y rejas. En la primera mitad del siglo, se cierran todas las vidrieras y se realizan diversas modificaciones de planta como son la sala capitular y capilla Mozárabe con Cisneros, y la capilla de los Reyes Nuevos con Fonseca.
La Catedral es la Iglesia Madre de la diócesis por estar en ella la cátedra o sede del Obispo, lugar desde el que preside la Eucaristía y las demás celebraciones litúrgicas y ejerce su magisterio. Por tanto, la Catedral es como un signo visible de la iglesia particular, porción de la Iglesia de Jesucristo una, santa, católica y apostólica.
Santa María la Blanca
En la Sinagoga de Santa María la Blanca, nos encontraremos con una construcción mudéjar realizada en 1180. Observaremos cinco naves separadas por pilares que sostienen arcos de herradura. En el siglo XV se convirtió en iglesia, aunque hoy es simplemente un monumento abierto a los visitantes. Tiene un artesonado de madera, altares platerescos y un retablo de la escuela de Berruguete.